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¿En qué se parece Daimiel a California? (Parte I)

14-09-2015

California sufre una oleada de incendios agravados por la sequía. Pero hay otro problema lento y silencioso, ligado indirectamente a la sequía, más común de lo que parece y muy peligroso

¿En qué se parece Daimiel a California? (Parte I)

En California la tierra se está hundiendo. Foto: www.vosizneias.com

 

Este artículo fue publicado originalmente por Reveal y traducido por tablasdedaimiel.com

 

California se está hundiendo, y la situación no deja de empeorar

By Nathan Halverson – 10 de junio 2015

 

Mientras que el hundimiento de California por la sequía es bien conocido, nuevos datos ponen de relieve la gravedad del asunto y lo poco que el gobierno californiano ha hecho para su seguimiento.

El verano pasado, los científicos registraron el peor hundimiento en los últimos 50 años. Este verano, se espera que se superen todos los registros y miles de kilómetros de tierra en el Valle Central [donde se sitúa Sacramento, la capital] y en otras partes del Estado se hundan.

Sin embargo, la magnitud del problema y cuánto va a costar a los contribuyentes son un misterio dentro de las políticas contra la sequía dirigidas desde el Estado. Ninguna agencia estatal está vigilando el hundimiento y apenas hay dinero público para estudiarlo. Mientras, California permite que las empresas agrícolas mantengan en secreto gran parte de sus operaciones.

La causa del hundimiento es conocida: la sobreexplotación del agua existente en los acuíferos subterráneos, principalmente utilizada para la producción de alimentos. El agua succionada para regar los cultivos, una práctica que se ha acelerado durante la última sequía, está provocando que decenas de miles de kilómetros cuadrados se desinflen como un colchón de aire, metro a metro.

El agua subterránea suministra alrededor del 60 por ciento del agua del Estado, y la gran mayoría se emplea en la agricultura. Decenas de miles de bombas de agua subterránea funcionan día y noche, utilizando alrededor del 5 por ciento de la electricidad total del Estado, de acuerdo con un análisis que Reveal ha realizado sobre el aumento de los bombeos a causa de la sequía histórica que vive actualmente California [“Acusan a Tom Selleck de robar agua en plena sequía en California”]. Eso es un aumento de 40 por ciento más que un año normal y la electricidad necesaria para todos los hogares en San Francisco durante tres años.

 

El hundimiento está afectando a pozos y canales. Fuente

 

El hundimiento está empezando a destruir puentes, romper canales de riego, y doblar carreteras en todo el estado, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Dos puentes en el condado de Fresno -un área productora del 15 por ciento de almendras del mundo- se han hundido tanto que están casi bajo el agua, lo que supondrá un gasto de millones de dólares para su reconstrucción. Cerca de allí, una escuela primaria está lentamente descendiendo por un sumidero susceptible de futuras inundaciones.

Las empresas privadas están siendo afectadas, también. Un sistema de canales se enfrenta a más de 60 millones de dólares en reparaciones porque una de sus presas se hunde. Y pozos de agua públicos y privados se están doblando y desfigurando como pajitas arrugadas por la tierra que se derrumba a su alrededor, y que cuestan más de 500.000 dólares reemplazar.

El hundimiento tiene un nombre técnico: subsidencia. Este fenómeno natural se produce cuando los acuíferos son drenados y la tierra se hunde.

El último estudio exhaustivo sobre subsidencia fue realizado en 1970, cuando fondos públicos financiaron un sistema de seguimiento que cayó en desgracia la década siguiente. Incluso los científicos pagados por el gobierno, hoy están relegados.

"No nos damos cuenta de lo perjudicial que es no investigar a fondo", dice la hidrogeóloga Michelle Sneed. "Ciertamente, es frustrante no poder realizar el montón de trabajo que queda por hacer".

Algunos lugares en California se están hundiendo más de treinta centímetros por año. La última vez que ocurrió un problema parecido costó al Estado más de mil millones de dólares.

 

Cómo un hidrólogo legendario resolvió el misterio

En la década de 1920, los agricultores comenzaron a transformar las tierras desérticas de California en verdes campos de cultivo mediante el bombeo de las aguas subterráneas. Por aquel entonces, esos agricultores estaban tres “pisos” por encima que los actuales. Pero en la década de 1930 los científicos comprobaron que la tierra comenzaba a hundirse. En ese momento, la causa era un misterio. Un hidrólogo, Joseph Poland, fue el elegido para resolver el rompecabezas en la década de 1940.

Se dio cuenta de que debajo de sus pies la tierra se hundía, a causa de que el agua subterránea se estaba bombeando rápidamente para regar los cultivos. Aquello estaba creando extensas dolinas de varios kilómetros en todas las direcciones. En la comunidad agrícola de Mendota, la tierra se hundió unos 30 pies entre 1925 y 1977 [unos 9 metros].

El hundimiento del terreno fue tan extenso que era prácticamente imposible que los residentes vieran que estaban sobre uno. En la foto que adjuntamos, Poland utilizó un poste de electricidad para mostrar a los vecinos cómo la tierra se había hundido.

 

Servicio Geológico de Estados Unidos. Fuente: Reveal

 

La subsidencia, que alcanzó su punto máximo a finales de 1960, causó estragos en las infraestructuras del Estado, dañando carreteras, puentes y canales de riego. Una estimación de la Fundación Agua de California puso un precio: 1,3 miles de millones de dólares solamente en las reparaciones efectuadas en aquel momento.

El hundimiento no se detuvo hasta la década de 1970 después de que California hubiera completado un sistema de canales, el proyecto de obras públicas más caro en la historia del Estado. Se llevaba agua de las partes más húmedas del Estado a los agricultores del Valle Central y a otros lugares, para aliviar así su dependencia de las aguas subterráneas. El problema se resolvió, al menos por un tiempo.

 

“Hemos mirado hacia otro lado durante mucho tiempo”

En 2012, Sneed recibió un informe alarmante. La tierra se estaba hundiendo a lo largo del Río San Joaquín a una tasa peor que en la última sequía, que había tenido lugar entre 1987 y 1992. Estaba cerca de las tasas históricas de subsidencia registradas por Poland a finales del 1960. Sneed no daba crédito.

"¿Es real?", se preguntaba. "No habíamos visto tasas de subsidencia así en mucho tiempo."

Ella y otros reunieron la poca información pública disponible. Se consiguió financiación para analizar los datos suministrados por satélites para el Valle de San Joaquín. Y descubrieron que en una de las zonas más observadas, en torno a la localidad de El Nido, la tierra se hundía a un ritmo de aproximadamente 1 pie [30 cm aprox.] en 2012.

"Es increíble", dice Sneed, expulsando un soplo de aire como si todavía no se lo pudiera creer. "Hemos mirado hacia otro lado durante mucho tiempo. Pero al mirar hacia atrás, ¡oh! la cosa se estaba poniendo muy fea".

La cubeta de subsidencia de El Nido se hundía tan rápidamente que los satélites no podían seguir el ritmo. Nadie ha vuelto a hacer un seguimiento de la subsidencia desde entonces. Pero Sneed y otras personas con las que contactamos dijeron que estimaban que ahora el hundimiento podría ser de 2 pies por año, lo que batiría el récord de todos los tiempos.

Chris White, director general del Distrito de Riego de California Central, dice que el año pasado un agricultor cerca de El Nido, le envió una foto de una tubería de gas que, en menos de un año, había sobresalido 18 pulgadas [46 cm] a consecuencia de que la tierra se había hundido alrededor.

White, piensa que los californianos ahora pueden tener la oportunidad de ser testigos de primera mano de la devastación que Poland describió en la década de 1960. "Es muy probable", defiende.

Sneed prácticamente suplica poder ampliar los límites de su investigación. Una mezcolanza de unos 350 puntos de control de elevación del terreno -muchos restos de la década de 1960- es todo lo que ella y otros investigadores tienen para realizar un seguimiento de decenas de miles de kilómetros que se están hundiendo. Esto incluye viñedos en los condados de Sonoma y Napa, áreas alrededor de Paso Robles y Santa Bárbara, y las regiones agrícolas que rodean Los Ángeles; todas han mostrado signos de hundimiento, según un informe del Departamento de Recursos Hídricos de California.

Para intentar concienciar sobre el problema, Sneed ha hecho una réplica de la foto de Poland de 1977. Su foto captura las primeras etapas del problema de subsidencia y su empeoramiento hasta hoy. Otros investigadores y ella creen que va a ser mucho peor.

 

Fuente: www.scpr.org

 

Puentes que se están hundiendo y canales resquebrajados

Muchas empresas y agencias estatales parecen no ser conscientes del problema. Sneed y su jefa en el Servicio Geológico de Estados Unidos, Claudia Faunt, han tratado de llegar a distintos organismos gubernamentales y empresas privadas para advertirles y preguntar acerca de la extensión del daño que se está haciendo a las infraestructuras.

"Llamamos a las empresas de ferrocarril para preguntarles al respecto", explica Faunt. "Pero ellos no sabían de subsidencia. Nos dijeron que ellos sólo arreglan los ferrocarriles y describen su reparación".

Miles de kilómetros de carreteras que serpentean a través del estado también están dañadas, según Faunt.

"Se reparan las carreteras, pero ni siquiera saben que es la subsidencia lo que está causando todos los problemas", explica. "Hay que arreglar un montón de carreteras dañadas por la explotación de las aguas subterráneas."

Un portavoz del Departamento de Transporte del Estado dice que la agencia no rastrea los costos relacionados con la subsidencia y que no está al tanto de las reparaciones de puentes que se están realizando. Faunt nos habla del puente de la Avenida Russell que cruza el Canal Outside, en el Valle Central de California. Se hundió durante dos sequías previas -una a finales de 1970 y otra entre 1987 y 1992. Ahora, con el hundimiento actual, el puente está casi totalmente sumergido por el agua del canal.

A una milla carretera abajo, la Avenida Russell cruza otro canal de riego, el Canal Delta-Mendota. Ese puente está parcialmente sumergido en el agua. El plan para arreglarlo se estima que costará 2.5 millones de dólares, según el Distrito de Riego de California Central.

 

Puente sobre el Canal Delta-Mendota. Fuente

 

El puente forma parte de una la lista de reparaciones necesarias de instalaciones públicas o privadas, cerca de la cubeta de subsidencia de El Nido, con un coste en total de 80 millones, según White.

El pasado año, el Estado aprobó la primera ley que trata de regular las aguas subterráneas, pero no exige a los agricultores cumplir con los objetivos del plan hasta 2040 como muy pronto. Y la información sobre quién está bombeando agua sigue siendo privada.

"Un agorero diría que nos vamos a quedar sin agua", explica Matt Hurley, director general del Distrito de Agua de Angiola, cerca de Bakersfield. "Pero no creo que ocurra.  Se nos ha dado una buena oportunidad con la ley de sostenibilidad".

Pero Devin Galloway, científico del Servicio Geológico, cree que la devastación es de proporciones históricas. Defiende que, incluso si los agricultores dejaran de bombear agua subterránea de inmediato, el daño que se ha hecho a los acuíferos que están siendo drenados reactivará el hundimiento que durará años, incluso décadas.

"Podría ser un proceso muy largo. Aunque los niveles de agua se recuperaran, la subsidencia continuaría", señala Galloway. "Consecuencia de un uso excesivo de las aguas subterráneas."

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